“Toda buena lectura implica o posibilita una crisis.” Liliana Bodoc

BODOC-2

Continúa el ciclo de entrevistas de Pensando la LIJ. Hoy, con una escritora de lujo. Una escritora que ha sabido conquistar un espacio relevante en la literatura hispanoamericana gracias a su maestría a la hora de utilizar el lenguaje. Dice como nunca se ha dicho, mira y muestra como nunca se ha mirado ni mostrado.

Liliana Bodoc, con su Saga de los Confines (Alfaguara), creó un espacio inexistente en la literatura de este lado del mundo: le dio voz a la épica fantástica. Una voz válida y potente; una voz poética que cuenta guerra, que cuenta muerte, que cuenta amor y que cuenta el mundo.

Bodoc es escritora para niños, para jóvenes y para adultos. Su literatura es de esa que se cuela entre distintos velos y que encuentra significados potentes en cada una de sus capas. Desafía a los lectores pero con suavidad, sin presiones de ningún tipo. Solo con un lenguaje limpio y poético que nos envuelve en sus historias.

Aquí, sus reflexiones acerca de la escritura y de la literatura.

1. Desde tu mirada de escritora, ¿cómo ves las particularidades de la literatura infantil y de la juvenil?

Las definiciones y particularidades de la literatura infantil y juvenil parecen ser transitorias o parciales. Útiles de a ratos, para estos textos sí y para estos no. Ensayos y desaciertos. ¡Pero el error es bienvenido cuando es resultado de una búsqueda!

En mi opinión, la particularidad de nuestra amada literatura pasa por la relación que el lector pueda establecer con ella. Toda buena lectura implica o posibilita una crisis. Crisis –en su sentido primario- indica distinción, elección, decisión, disputa, emisión de un juicio. Es decir, indica una comunicación plena. Si un texto literario no nos induce, o no nos permite, separar, distinguir, elegir, decidir, disputar y emitir un juicio, ese texto literario no es para nosotros.

Esta relación “crítica” con el texto está directamente ligada a la comprensión. Entonces, si debo definir de alguna manera la literatura para niños y jóvenes elijo decir que se trata de unos textos que, sin ningún menoscabo de la condición artística, puedan  encontrar eco, establecer comunicación profunda con un lector niño o joven.

2. Escribes literatura para niños y para jóvenes que, perfectamente, es leída por adultos. ¿Te sitúas desde otro ángulo cuando te sientas a escribir para tus distintos lectores?  Si es así, cómo describes este otro ángulo? ¿Cambia algo en tu escritura? ¿Cambia la representación de la historia que escribirás?

Hay algo que cambia, con seguridad. Sin embargo es, en mi caso, un movimiento casi automático.

Lo comparo con algo que todos hacemos a diario: cambiar el registro. Si hablamos con un adulto seleccionamos, dentro del espectro de nuestro lenguaje posible, determinadas palabras, construcciones y conceptos. Si junto a ese adulto hay un niño, volvemos la cabeza hacia él y hablamos de otra manera, seleccionamos de otra manera. Por supuesto que no hablo de dirigirse al niño de una manera boba: “¿Qué vas a ser cuando seas grande, mi amorcito, bonito, chiquitito?” Me refiero a  hablar con honestidad, queriendo verdaderamente entablar una diálogo con ese ser un poco más bajo que nosotros.

¿No pasa algo semejante en la escritura?

Hay, según creo, un cambio de ángulo y un recorte del lenguaje que se realizan sencillamente por analogía con la experiencia diaria. Después, claro, aparece la estética. Entonces nos toca buscar las diagonales retóricas más adecuadas, nos toca intuir (hay mucho de intuición en esto), nos toca, en definitiva, hacer literario un registro que conocemos.

       Algo más….

Cuando escribimos para niños es bueno estar atentos a  nuestra arrogancia. Ella suele entrometerse en la escritura.

Por ejemplo, debo decir que tal personaje es un hipócrita.

¡Cómo me gustaría decir que es un Caifás!

¡Cómo me gustaría hacer una comparación con Tartufo!

¡Cómo me gustaría decir que parece salido de las tertulias victorianas! Pero cuidado con el ego…

Entre decir de modo liso y llano “Era un hipócrita” y hacer alarde de nuestras lecturas, hay un espacio inmenso donde espera la literatura para niños y jóvenes.

3. Has mencionado en distintas oportunidades que la calidad literaria pasa por el cómo se cuenta, más que por el qué se cuenta. ¿Qué elementos del cómo debe haber en una obra de buena calidad literaria?

 Deben ser una multitud de factores… Pero yo voy a nombrar algunos de los que veo como esenciales.

  • El uso extraordinario del lenguaje. Y con esto me estoy refiriendo a un uso que rebase lo cotidiano, no porque usemos palabras difíciles o grandilocuentes sino porque las utilizamos en función simbólica, connotativa, estética.
  • Cerca de lo anterior está, en mi opinión, el gran tema de forzar los límites del lenguaje. La palabra literaria debe abrir camino en la sintaxis, en la semántica. Debe y puede ensanchar la senda del lenguaje, y donde cabía un significado hacer que entren diez.
  • El silencio. La literatura debe saber callar a tiempo, dejar un espacio vacío, vacío y musical, para que el lector lo llene con sus propios contenidos emocionales e intelectuales.
  • Contar por la forma. A veces, si es necesario contar, por ejemplo, una pelea de perros, vale, más que describirla, utilizar el lenguaje “en función canina” ¡Se puede! El lenguaje puede gruñir y ladrar, el lenguaje puede morder, ciertas maneras de la puntuación y de las construcciones nos ponen en clima de sangre sin necesidad de que las tripas sean narradas con lujo de detalle.
 **Bonus track**

¿Cuál es tu libro favorito?

Si debo elegir un libro entre todos, entre tantos, me quedo con Alicia en el País de las Maravillas. ¿Por qué? Porque es siempre un misterio, porque está lleno de vericuetos, ambigüedades, trampas. Porque dice lo que no dice y viceversa. Porque se puede leer mil veces y siempre es un libro distinto. Pero sobre todo, porque en mi opinión es una gran metáfora del aprendizaje a través del arte.

Ah, y porque es muy, muy, muy divertido.

 
Algunas obras de la autora:
La Saga de los Confines, 2002 (2011); Amigos por el viento, 2007; El Mapa Imposible, 2008. Memoria Impuras, 2012; El Perro del Peregrino, 2013.
Anuncios

Un comentario en ““Toda buena lectura implica o posibilita una crisis.” Liliana Bodoc

  1. Catalina González dijo:

    Una entrevista estupenda. Cuatro preguntas bien dirigidas y unas respuestas concretas y llenas de contenido. Se nota que son fruto de reflexiones personales, del trabajo diario, quizá por eso resultan especialmente cercanas y útiles. Un abrazo y gracias por vuestro trabajo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s